Preparativos:· ornamentos blancos,· brasero,· cirio,· velas,· pila bautismal(luces de la Iglesia apagadas, situados en el atrio)
I. RITO DE LA LUZ
· Saludo del presidenteHermanos: en esta noche feliz vamos a celebrar el hecho más trascendente que afecta a todo ser humano. Pascua significa “paso”. Pues bien, celebramos el pasode la oscuridad a la luz, de la muerte a la vida, de la servidumbre impuesta al servicio voluntario, del sinsentido al amor, de la caducidad a la eterna plenitud. Esforcémonos por captar el contenido de cada momento de esta celebración.· Bendición del fuego y Oración
Oh Dios, que por medio de tu Hijo nos has dado el fueto de tu luz: santifica + este fuego y enciende en nosotros una fe tan viva que seamos luz y sal entre nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor.· (se enciende el Cirio Pascual)
· Procesión (se canta Luz de Cristo, mientras todos encienden sus velas del Cirio Pascual)
· Pregón Pascual (ver hoja aparte)
· Canto
II. LITURGIA DE LA PALABRA
(se apagan las velas y todos se sientan)
· 1ª lectura (Creación del hombre: Gen 1, 1-2: 2 ó 1, 1.26-31a)· Canto· Oración
· 2ª lectura (Paso del mar rojo: Ex 14, 15-15, 1)
· 3ª lectura (El corazón nuevo y el espíritu nuevo: Ez 36, 16-28)
III. LITURGIA BAUTISMAL
· MoniciónHa llegado el momento de recordar y revivir nuestro bautismo. Por él fuimos hechos hijos de Dios, llamados a vivir en la santidad de Jesucristo para resucitar con El. Por el bautismo también fuimos incorporados a la Iglesia, y es en esta Iglesia, en esta comunidad, donde hoy, con más alegría que nunca, proclamamos nuestra fe.
· Invocación:
· LetaníasSeñor ten piedad,Cristo ten piedad,Señor ten piedadMaría, madre de Jesús, mujer sencilla del pueblo (ruega por nosotros)José, esposo de María, ejemplo de honradez totalPedro y Pablo, mártires por el Evangelio (rogad por nosotros)María Magdalena, que por amor cambiaste de vida
Hombres y mujeres entregados a la atención de niños, ancianos, enfermos crónicos, deficientes psíquicos y físicos, presos, afectados por el sida, alcohólicos y todo tipo de marginados por nuestra sociedad
· Bendición del agua (si no hay bautizandos)
(todos de pie y con las velas encendidas)
· Renovación de las promesas del bautismo
Así pues, ¿renunciáis a Satanás, esto es: al pecado, como negación de Dios; al mal, como signo del pecado en el mundo; al error, como ofuscación de la verdad; a la violencia, como contraria a la caridad; al egoísmo, como falta de testimonio en el amor?
¿Renunciáis a sus obras que son: la envidia y el odio; la pereza e indiferencia; la cobardía y los complejos; la tristeza y desconfianza; la injusticia y los favoritismos; el materialismo y la sensualidad, la falta de fe, de esperanza y de caridad?
¿Renunciáis a todas sus seducciones, como pueden ser: el creeros los mejores; el veros superiores; el estar muy seguros de vosotros mismos; el creer que ya estáis convertidos del todo; el quedaros en las cosas, medios, instituciones, métodos, reglamentos, y no ir a Dios?
¿Créeis en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra?
¿Créeis en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María Virgen, murió, fue sepultado, resucitó de entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?
¿Creéis en el Espíritu Santo, en la Santa Igledsia Católica, en la comunión de los santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de la carne y en la vida eterna?
Que Dios todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos regeneró por el agua y el Espíritu Santo y que nos concedió la remisión de los pecados, nos guarde en su gracia, en el mismo Jesucristo nuestro Señor, para la vida eterna.
· Aspersion al pueblo con agua bendita (mientras se canta)
· Oración de los fieles
IV. LITURGIA EUCARISTICA
· Ofertorio
· Plegaria eucarística (en hoja aparte)· Padre nuestro· La paz· Comunión· Oración poscomunión
· Oración despedida
· Bendición solemne· Despedida añadiendo aleluya, aleluya
LITURGIA
Jueves Santo – Conmemoración de la Pascua
La liturgia del Jueves Santo está toda embebida en el recuerdo de la Redención. La función antiguamente de tres misas: La primera, en que se reconciliaban a los públicos penitentes, la segunda, en la cual se consagraban los Santos Óleos, y la tercera, para conmemorar muy especialmente la institución de la Sagrada Eucaristía en la Última Cena.
La Iglesia, celebra en la Eucaristía durante el curso del año los todos los misterios de la vida de Jesús, se apega hoy al recuerdo de la institución misma de este Sacramento inefable y del Sacerdocio Católico.
Esta misa realiza de un modo muy especial la orden dada por Jesús a sus sacerdotes de renovar la Última Cena en que Jesús, en los momentos mismos en que tramaban su muerte, instituyó el misterio de perpetuar entre nosotros su presencia. Por eso la Iglesia, suspendiendo un instante su duelo, celebra el Santo Sacrificio en este día con santo júbilo, reviste a sus ministros con ornamentos blancos y festivos, y canta el Gloria como a vuelo de campanas, las cuales enmudecerán hasta la Vigilia Pascual.
En la Epístola nos dice el Apóstol que la Misa es el “Memorial de la muerte de Jesús”. Era necesario el sacrificio del altar para que pudiésemos comulgar la Víctima del Calvario y aplicarnos sus méritos. Y así la Eucaristía, que toma todo su valor del sacrificio de la cruz, comunica a su vez una universalidad de tiempo y de lugares. El mismo Salvador se encarga de hacer las abluciones prescritas por los judíos en el curso del festín (Ev), mostrándose con ello cuál es la pureza y la caridad que Dios exige a los que quieren comulgar, para no exponerse como Judas a ser reos del Cuerpo y Sangre del Señor (Ep).
Participemos todos hoy de este Ágape, de este festín de la Caridad. Ésa es la intención de nuestra Santa Madre Iglesia.
No dejemos de ir a recibir en este Jueves Santo la Sagrada Víctima que se inmola en el altar, y así cumpliremos santamente con nuestro deber; precisamente en este día se nos recuerdan los todos los detalles de la institución del Sacerdocio y del Sacrificio Eucarístico.
Fuente: www.ewtn.com
EN EL BLOG DE RAUL http://jove.prohosting.com/tatocomp/pasion/semana_s.htm está publicado un artículo con el título SEMANA SANTA 2005
Jueves Santo
Misa crismal
Es uno de los momentos más fuertes de la expresividad de la comunidad diocesana. En efecto, en ella confluyen todos los fieles, alrededor de su pastor, el obispo junto con sus ayudantes, los presbíteros. Allí la iglesia local entera celebra a Jesucristo. Y en esa celebración comunitaria se consagran los óleos que nutrirán casi todos los sacramentos de esa iglesia local en ese año. Así cada sacramento brotará de ese misterio de unidad del pueblo cristiano en torno a su Señor. La sacramentalidad de la Iglesia no es sino una emanación del Señor resucitado, del sacramento pascual.
Misa in coena Domini
Riesgo: fragmentación y clima de tristeza. Poner más devoción y atención en la eucaristía del jueves santo que en la vigilia, que es la culminación de los tres días santos. Finaliza el ayuno penitencial y empieza el ayuno festivo. En Roma hasta el siglo VII no había misa; era el día de la Reconciliación de los Penitentes.
Unidad en la antífona de entrada:
Nosotros hemos de gloriarnos (gloriari, ser glorificados) en la cruz de nuestro Señor Jesucristo: en él está nuestra salvación, vida y resurrección, él nos ha salvado y libertado (Cf. Ga 6, 14).
La liturgia de la Palabra resalta dos aspectos: el de caridad (Evangelio, antif. del Ev. y rito [ Jerusalén, s. V; pascua judía] , Ubi Charitas,: Iglesia como comunidad del amor, agápe) y el de la celebración de la Pascua (actualización de la celebración judía2 » [2ª] , institución de la eucaristía » [1ª, NT] .
Esto se refleja en la oración colecta:
Señor Dios nuestro, nos has convocado hoy (esta tarde) para celebrar aquella misma memorable Cena en que tu Hijo, antes de entregarse a la muerte, confió a la Iglesia el banquete de tu amor, el sacrificio nuevo de la alianza eterna; te pedimos que la celebración de estos santos misterios nos lleve a alcanzar plenitud de amor y de vida.
En la 2ª lectura se lee:
“Éste cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto en memoria mía” (1 Co 11, 25).
Traslado solemne de la reserva (s. XIII-XIV). Primero tenía sólo un sentido práctico y sencillo. Con el desarrollo del culto eucarístico se llenó de solemnidad. Finalmente por la acentuación en el aspecto de tristeza se empezó a ver en el lugar de la reserva el monumentum, la sepultura de Cristo.
La Pascua aparece, fundamentalmente, como liberación.
La Cena del Señor es la cena judía en la que se pronuncia la oración de bendición. Cristo agrega el memorial de su propio sacrificio (La pascua judía era ya un memorial, anámnesis, ser contemporáneo a los acontecimientos salvíficos)
Celebración judía de la Pascua
oraciones y bendiciones (Qiddush, Hallel » salmos 112-117: “Éste es el día que hizo el Señor”¼ )
Haggadah
himnos
Se llena la copa del profeta Elías, por la firme convicción en la pronta redención mesiánica. Es la copa que tomará Cristo.
Principales líneas
1. Se llena una gran copa
2. Ablución de las manos en silencio
3. Se mojan las yerbas amargas (maror) en vinagre (Judas)
4. Se llena de vino una segunda copa
5. Haggadah:
Antes de comer la matzá se recita:
Bendito seas Tú, Señor, nuestro Dios, Rey del Universo, Quien hace surgir el pan de la tierra
Bendito seas Tú, Señor, nuestro Dios, Rey del Universo, Quien nos santificó por sus preceptos y nos ordenó comer matzá
El niño pregunta:
¿Por qué es diferente esta noche de las demás noches? En todas las noches comemos Jametz (pan con levadura) o matzá (pan sin levdura), ¿por qué esta noche solamente matzá?
Todas las noches comemos cualquier verdura, ¿por qué esta noche comemos solamente hierbas amargas?
En todas las noches no se nos ocurre mojarlas ni una sola vez, ¿por qué esta noche dos veces?
Todas las noches comemos sentados o recostados, ¿porqué esta noche todos comemos recostados?
Respuesta del padre:
Esclavos del faraón fuimos en Egipto y el Señor nuestro Dios, nos sacó de allí con mano firme y brazo extendido (Dt 6, 21). Y si el Santo, bendito sea Su nombre, no hubiera sacado a nuestros padres de Egipto, nosotros, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos estaríamos subyugados al faraón en Egipto. Por lo tanto, aunque fuéramos todos sabios, todos doctos, todos ancianos, todos conocedores de la Torá (Ley), igualmente es nuestro deber relatar el éxodo de Egipto. Y cuanto más narra uno acerca del éxodo de Egipto, tanto más merece ser elogiado
6. Se toma el pan ácimo (no hay tiempo) y luego la yerba amarga, explicando el significado de cada uno.
7. Se eleva la copa de vino, cantándose el Aleluya y la salida de Egipto con la siguiente oración:
Bendito seas, Señor Dios nuestro, Rey del universo, que nos has rescatado, que rescataste de Egipto a nuestros padres y que nos has concedido llegar a esta noche para comer el ázimo y la hierba amarga. De la misma manera, Señor, haz que lleguemos con salud a otras fiestas y a otros días solemnes, estando alegres por haber sido restaurada la ciudad y felices con tu culto; comeremos sacrificios y corderos de Pascua con cuya sangre serán rociadas las paredes de tu altar, y te ofreceremos como homenaje un cántico nuevo por nuestra liberación y nuestro rescate. Bendito seas, Señor, Redentor de Israel.
Se bebe la segunda copa de vino.
8. Lavatorio de manos. El cabeza de familia toma el ácimo, dividido en dos, y pronuncia la siguiente bendición sobre la primera mitad:
Bendito seas, Señor, Dios nuestro, Rey del universo, que has hecho salir de la tierra el pan.
Y sobre la segunda mitad:
Bendito seas, Señor, Dios nuestro, Rey del universo, que nos has santificado por medio de los preceptos y nos has ordenado comer los ácimos.
Después el cabeza de familia pasa un trozo de cada uno de los dos ácimos a dos de sus comensales que lo comen a la vez.
9. Se moja un poco de yerba amarga
10. Empieza la cena
11. Tras la cena cada uno come un pedazo de la mitad del pan ácimo que le había quedado reservada y cubierta
12. Se llena de vino la tercera copa, que el es cáliz de “bendición”, de acción de gracias. Vienen luego los salmos.
13. Finalmente se bebe la cuarta copa de vino, recitando una oración de acción de gracias:
Bendito seas, Señor, Dios nuestro, Rey del universo, por la vid y su fruto, por los productos del campo y por la tierra deseable, buena y espaciosa que quisiste dar en herencia a nuestros padres para que gozaran de sus frutos y se saciaran con sus bienes. Compadécete de nosotros, Señor Dios nuestro, de tu Pueblo Israel, de tu ciudad Jerusalén, del mundo de Sión, desde de tu gloria, de tu Altar y de tu Santuario. Reconstruye Jerusalén, la ciudad santa ahora, en nuestros días; haz que volvamos a Jerusalén, la ciudad santa ahora, en nuestros días; haz que volvamos a Jerusalén y alégranos con tu reconstrucción, y te bendeciremos por ello en santidad y pureza; haznos felices en este día de la fiesta de los ácimos, ya que eres bueno y haces bien a todos y te rendimos homenaje por la tierra, la vida y su fruto.
Vienen a continuación himnos.
JUEVES 9
Jueves santo. Blanco.
En este día, todo el presbiterio se reúne con el obispo diocesano en un gesto de comunión y fraternidad. En esta celebración, se consagran los óleos que serán luego utilizados para los sacramentos del próximo año.
PRIMERA LECTURA
Is 61, 1-3. 6. 8-9
Lectura del libro de Isaías.
El espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Él me envió a llevar la buena noticia a los pobres, a vendar los corazones heridos, a proclamar la liberación a los cautivos y la libertad a los prisioneros, a proclamar un año de gracia del Señor, un día de venganza para nuestro Dios; a consolar a todos los que están de duelo, a cambiar su ceniza por una corona, su ropa de luto por el óleo de la alegría, y su abatimiento por un canto de alabanza. Y ustedes serán llamados “Sacerdotes del Señor”, se les dirá “Ministros de nuestro Dios”. Les retribuiré con fidelidad y estableceré en favor de ellos una alianza eterna. Su descendencia será conocida entre las naciones, y sus vástagos, en medio de los pueblos: todos los que los vean, reconocerán que son la estirpe bendecida por el Señor.
Palabra de Dios.
COMENTARIO
El profeta no anuncia la liberación por su propia iniciativa: es ungido y enviado por Dios. Su misión tiene como destinatarios específicos a pobres, marginados, excluidos y enfermos, es decir, aquellos a los que la sociedad no considera importantes ni trascendentes.
SALMO
Sal 88, 21-22. 25. 27
R. Cantaré eternamente tu amor, Señor.
Encontré a David, mi servidor, y lo ungí con el óleo sagrado, para que mi mano esté siempre con él y mi brazo lo haga poderoso. R.
Mi fidelidad y mi amor lo acompañarán, su poder crecerá a causa de mi Nombre: Él me dirá: “Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora”. R.
SEGUNDA LECTURA
Apoc 1, 4-8
Lectura del libro del Apocalipsis.
Llegue a ustedes la gracia y la paz de parte de aquel que es, que era y que viene, y de los siete espíritus que están delante de su trono, y de Jesucristo, el Testigo fiel, el Primero que resucitó de entre los muertos, el Rey de los reyes de la tierra. Él nos amó y nos purificó de nuestros pecados, por medio de su sangre, e hizo de nosotros un Reino sacerdotal para Dios, su Padre. ¡A él sea la gloria y el poder por los siglos de los siglos! Amén. Él viene entre las nubes y todos lo verán, aun aquellos que lo habían traspasado. Por él se golpearán el pecho todas las razas de la tierra. Sí, así será. Amén. Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios, el que es, el que era y el que viene, el Todopoderoso.
El mensaje del libro que revela el misterio de salvación universal (el Apocalipsis), está escrito “de parte de Jesucristo, el primero en resucitar, soberano de la tierra”. No se escribe un libro de estas características por propia iniciativa ni de parte de un poder humano.
EVANGELIO
Lc 4, 16-21
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas.
Jesús fue a Nazaret, donde se había criado; el sábado entró como de costumbre en la sinagoga y se levantó para hacer la lectura. Le presentaron el libro del profeta Isaías y, abriéndolo, encontró el pasaje donde estaba escrito: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado por la unción. Él me envió a llevar la Buena Noticia a los pobres, a anunciar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, a dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor”. Jesús cerró el Libro, lo devolvió al ayudante y se sentó. Todos en la sinagoga tenían los ojos fijos en él. Entonces comenzó a decirles: “Hoy se ha cumplido este pasaje de la Escritura que acaban de oír”.
Palabra del Señor.
El Evangelio nos hace reconocer a Jesús como quien ha cumplido el anuncio del profeta: “esto se ha cumplido hoy”, marcando un punto fundamental en la historia. El “hoy” de Lucas divide la historia entre un antes de Cristo y un después de él. El “hoy” actual sigue siendo ese tiempo de anuncio a los pobres y a los enfermos.
EN EL SITIO WEB LA PÁGINA DE RAUL , publiqué en el año 2005 SEMANA SANTA 2005
http://jove.prohosting.com/tatocomp/pasion/semana_s.htm
http://hammer.prohostin.com/tatocomp
Domingo de Ramos (procesión) – Ciclo B – Mc. 11, 1-10
Cuando se aproximaban a Jerusalén, cerca ya de Betfagé y Betania, al pie del monte de los Olivos, envía a dos de sus discípulos, diciéndoles: «Id al pueblo que está enfrente de vosotros, y no bien entréis en él, encontraréis un pollino atado, sobre el que no ha montado todavía ningún hombre. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os dice: “¿Por qué hacéis eso?”, decid: “El Señor lo necesita, y que lo devolverá en seguida”». Fueron y encontraron el pollino atado junto a una puerta, fuera, en la calle, y lo desataron. Algunos de los que estaban allí les dijeron: «¿Qué hacéis desatando el pollino?». Ellos les contestaron según les había dicho Jesús, y les dejaron. Traen el pollino donde Jesús, echaron encima sus mantos y se sentó sobre él. Muchos extendieron sus mantos por el camino; otros, follaje cortado de los campos. Los que iban delante y los que le seguían, gritaban: «¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Bendito el reino que viene, de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!». (Mc. 11, 1-10)
Domingo de Ramos
Domingo, 05 de Abril de 2009 11:41 Staff porsantafe.com.ar
La Iglesia entra en la celebración de la Semana Santa que sigue al tiempo de Cuaresma. Monseñor Arancedo hizo hincapié en su carta semanal sobre el significado de este domingo tan particular para la grey católica.
Con la celebración del Domingo de Ramos iniciamos la Semana Santa. Toda la fuerza de esta Fiesta se encuentra en la persona de Jesucristo que sube a Jerusalén para cumplir el momento central de su vida, que se convertirá en el acontecimiento mayor de la historia. Para comprender esta afirmación nos debemos preguntar si el que sube a Jerusalén es sólo un hombre? En este caso asistiríamos al testimonio de un gran hombre que nos dejó una buena doctrina, comparable o superior a otras, pero no sería, ciertamente, el acontecimiento mayor en la historia de los hombres, el que marca un antes y un después.
Cuando participemos este domingo en la actualización litúrgica de este acontecimiento de la historia, debemos comprender, y esta es una afirmación central de nuestra fe, que él que sube a Jerusalén y va a morir crucificado, es el Hijo de Dios, no es sólo un hombre. Como vemos, es necesaria una mirada de fe que se apoya, tanto en el testimonio del mismo Jesús que nos dice quién es él y para que ha venido, como en los testimonios que nos trasmitieron los primeros discípulos que fueron testigos directos de los acontecimientos que estamos celebrando. La fe no crea los hechos, sino que se apoya en el testimonio. Creer es apoyarse en el testimonio primero de Jesucristo, pero también en el de la primera comunidad cristiana. La fe se recibe y se trasmite. Esto que hace a la verdad de la fe nos es trasmitido por las Sagradas Escrituras. Esto es lo que la Iglesia ha recibido y celebra.
Los que vamos a participar este domingo de la celebración del ingreso de Jesús en Jerusalén en nuestra comunidades, estamos en una condición distinta a la de aquellos primeros cristianos, nosotros sabemos cuál ha sido el término de este camino. Por ello lo importante no es quedarnos sólo en el festejo del ramo de olivos con el cuál vamos a saludar simbólicamente a Jesús, sino iniciar con él esa marcha hacia su Pasión. Podemos decir que el sentido más profundo del Domingo de Ramos es disponernos a caminar hacia nuestra propia muerte y resurrección con Cristo. A que debemos morir, para participar de su resurrección? Se trata de un tiempo de conversión, de renunciar a ese hombre viejo marcado por el pecado, pero que está llamado al gozo de una vida nueva desde la resurrección de Cristo. El hombre nuevo es el que nace del encuentro con Jesucristo. Esto vamos a celebrar.
Por ello los invito a acercarse a sus Parroquias o Capillas para iniciar junto con Jesús, en este Domingo de Ramos, el camino que nos lleve a encontrar esa vida nueva que El nos ha traído y la ofrece a nuestra libertad. Es tiempo de conversión, de muerte al pecado decíamos, es un tiempo propicio de acercarnos al sacramento de la confesión, de la reconciliación, con un corazón dispuesto, para vivir la alegría de una vida al servicio del amor y la verdad nuestros hermanos. Una Semana Santa bien vivida es el comienzo de una vida nueva, en la cual renovamos los ideales de una vida cristiana que nace y crece junto a Jesucristo y se expresa en la caridad.
LT10DIGITAL
Actualizado ( Domingo, 05 de Abril de 2009 11:49 )